"…por su temple ciclotímico, lo que hace que unas veces estén de humor y otras no. Así, considerando que de su estado de ánimo depende el éxito de la misión o la vida de los viajeros, con el amanecer los baqueanos dan comienzo al ritual. Pegan la nariz al hocico de la mula y luego cubren su propia cabeza y la de la bestia con un poncho. Entonces tratan de fijar la mirada con la del animal. La mula es tímida e incluso bajo la tenue oscuridad del poncho ladea el pescuezo, tratando de evitar la maniobra. Patea de costado, topetea y tira tarascones. Hace ruidos raros. Pero aquella que conecta la mirada en silencio es la elegida. Según se dice, ese día evidencia disposición correcta y suficiente como para subir y bajar con vida a ese baqueano por el filo de los ángulos imposibles de la cordillera. Traté de hacerlo pero no pude soportar aliento del animal. Decepcionado, terminé eligiendo cualquiera y salimos hacia el oeste, en busca de la piedra bezoar" (:102).
Chikhachev, Platon Alejandrovich (1847): "Notas del desierto: al pie de los Andes". Anales Patrióticos de San Petersburgo XXI, 86-219.
Chikhachev, Platon Alejandrovich (1847): "Notas del desierto: al pie de los Andes". Anales Patrióticos de San Petersburgo XXI, 86-219.
